
Durante la perimenopausia, el estrógeno comienza a disminuir de forma irregular. Esto puede afectar el colesterol, la salud ósea, la digestión, la microbiota intestinal, el peso y la energía. Una dieta rica en verduras, grasas saludables y fitoestrógenos puede reducir los bochornos hasta en un 30% y mejorar el estado de ánimo y el sueño.
Contienen lignanos (fitoestrógenos) y omega-3. Ayudan a regular la digestión, reducir la inflamación y aportar grasas esenciales.
Ricas en calcio, magnesio y antioxidantes. Ayudan a prevenir la osteoporosis y aliviar la ansiedad.
Los omega-3 mejoran la función cognitiva y reducen los síntomas depresivos y el riesgo cardiovascular.
Ayudan a controlar el azúcar en sangre y la insulina. También mejoran la salud intestinal.
Ricos en polifenoles que protegen el sistema nervioso y favorecen la circulación.
Fuente natural de triptófano y magnesio. Apoyan el estado de ánimo y la salud cerebral.
Aportan probióticos y calcio. Sostienen la salud ósea, la inmunidad y la flora intestinal y vaginal.
Los pequeños cambios en la alimentación pueden tener un gran impacto en cómo te sientes durante la perimenopausia y la menopausia. Enfócate en incorporar gradualmente estos alimentos ricos en nutrientes a tu rutina diaria para obtener los mejores resultados.