
Antes de empezar
Si has llegado hasta aquí, seguramente estás en esa etapa en la que tu cuerpo hace cosas raras y nadie te dio el manual.
Los sofocos que te despiertan a las tres de la mañana, un sueño que ya no es lo que era, esa vocecita de «¿esto es normal?».
La terapia hormonal de la menopausia, la THM, es una de las herramientas más eficaces y peor explicadas de esta etapa.
Aquí te la contamos entera: lo que ayuda de verdad, lo que hay que vigilar y el lío de desinformación que la rodea. Sin sustos y sin venderte nada.
En esta guía
Todo lo que
necesitas saber
Empieza por reconocerlo
7 señales claras de que
te faltan estrógenos
- 01
Te despiertas a las 4 de la mañana
Y no vuelves a dormir. Es un patrón: todas las noches, a la misma hora, los ojos abiertos y la cabeza funcionando sin parar sin que puedas hacer nada.
- 02
Muchísima sequedad
En la vagina, en la piel, en los ojos.
- 03
Cambios de humor que no reconoces como tuyos
De la nada sientes rabia. Ansiedad que aparece sin motivo. Estallidos emocionales que nunca antes habías tenido. Y después te preguntas qué te pasó.
- 04
El cuerpo duele sin razón
Las manos, la espalda, la planta de los pies, y hasta hombro congelado. Los estrógenos son antiinflamatorios: cuando bajan, el cuerpo se inflama y el dolor aparece.
- 05
Infecciones urinarias, una tras otra
A veces con antibióticos que no terminan de resolver. Pasa porque sin estrógenos cambia el pH vaginal y disminuyen los lactobacilos, las bacterias buenas que protegen la zona.
- 06
Se te olvidan las palabras
Estás hablando y la palabra desaparece. La sabes, pero no aparece.
- 07La más difícil de explicar
Sientes que ya no eres tú
No es un síntoma aislado. Es la combinación de todo lo anterior: dormir mal, el dolor, los cambios de ánimo, la niebla mental. Todo junto hace que te mires al espejo y no te reconozcas. Que sientas que perdiste algo pero no sepas exactamente qué.
Si reconoces alguna de estas señales, estás en el lugar correcto.
Por qué pasa
El estrógeno no actúa solo en el aparato reproductor
Los estrógenos son una de las piezas clave en los síntomas de la menopausia.
- Estable
- Fluctúa
- Baja
Cuando fluctúan y bajan, aparecen:
- los sofocos
- el insomnio
- el dolor articular
- la sequedad vaginal
- la fatiga
- la niebla mental
Por eso, cuando está bien indicado, el tratamiento hormonal puede aliviar muchos de esos síntomas y mejorar mucho la calidad de vida.
Primero, lo básico · en 30 segundos
Qué es la THM
La THM repone parte de las hormonas que tus ovarios dejan de fabricar:
- Estrógeno
- sobre todo
- Progestágeno
- casi siempre · progesterona o similar
- Testosterona
- a veces, un toque
No es «una pastilla»: viene en
- parches
- geles
- sprays
- comprimidos
- cremas vaginales
y la forma de tomarla importa tanto como la dosis.
La menopausia no es una enfermedad ni algo que haya que «arreglar»; pero si los síntomas te están complicando la vida, tienes opciones.
¿Ya te explicaron las hormonas?
Las hormonas de la THM
- 01Estrógeno
Estradiol
Es químicamente igual al estrógeno que producen tus ovarios. Cuando está bien indicado: mejora los sofocos y el sueño, tienes menos dolor articular y esa sensación de volver a tener tu cuerpo y tu cerebro de vuelta.
- 02Estrógeno
Estrógenos conjugados
También ayudan con los sofocos, el insomnio y el dolor. Son mezclas de varias moléculas de estrógeno de origen equino.
- 03Progestágeno
Progesterona
No es un estrógeno: lo acompaña. Si tienes útero y te indican estrógeno sistémico, casi siempre necesitas progesterona para proteger el endometrio. Además, la progesterona baja los sofocos, mejora el sueño y puede estabilizar los cambios de temperatura y la ansiedad.
Los dos están aprobados; la elección depende de tu caso.
No todos los estrógenos se usan igual
Local vs. sistémico
Local
Vagina · vulva · vías urinarias
Se aplica directamente en la zona que más sufre la bajada hormonal: vagina, vulva y vías urinarias.
Ayuda con
- sequedad
- escozor
- dolor en las relaciones
- urgencia para orinar
- infecciones urinarias que vuelven
Viene en
cremas, óvulos o anillos vaginales
Sistémico
Todo el cuerpo
Se absorbe y circula por todo el cuerpo. Para síntomas que van más allá de la zona vaginal.
Ayuda con
- los sofocos
- las alteraciones del sueño
- el dolor articular
- la niebla mental
Viene en
parches, geles, sprays o pastillas
Dos vías distintas. Para síntomas distintos. Y a veces se combinan.
El estrógeno vaginal a dosis bajas, en general, no necesita progestágeno.
Si hay pérdidas de orina, conviene consultarlo: según el tipo, el estrógeno local puede ser parte del tratamiento o no.
Lo bueno
Dónde se dan los mejores resultados
Es lo mejor que hay para sofocos y sudores nocturnos
+80%
de las mujeres alivian los síntomas con dosis bajas a moderadas.
Nada les gana, y a menudo notas la mejoría en un par de semanas. Tanto la vía transdérmica como la oral son eficaces. Esta aplicación tiene la evidencia más sólida.
Alternativas relacionadas: tibolona (STEAR; eficaz pero menos que la THM estándar), estetrol (E4) 15 mg, y el complejo TSEC (estrógenos conjugados + bazedoxifeno).
Tus huesos te lo agradecen
La THM es tratamiento de primera línea para prevenir la pérdida ósea de la menopausia; reduce significativamente el riesgo de fracturas, con mejor balance si se inicia dentro de los 10 años / antes de los 60. Ojo: al suspenderla hay pérdida ósea rápida.
Reduce el riesgo de la principal causa de muerte en mujeres
En mujeres menores de 60 años, recién menopáusicas y sin enfermedad cardiovascular, la terapia con estrógenos reduce la enfermedad coronaria y la mortalidad por todas las causas. La THM reduce la incidencia de diabetes de nueva aparición.
Respaldado por Cochrane, metaanálisis y el seguimiento a 18 años del WHI.
Recupera la zona íntima
Para el síndrome genitourinario de la menopausia (SGM) se recomienda estrógeno vaginal. La evidencia es sólida. Para la sequedad vaginal, las molestias en el sexo o las infecciones urinarias de repetición, el estrógeno vaginal (dosis bajitas, de acción local) funciona muy bien y no se han identificado riesgos sistémicos con estrógenos vaginales de baja dosis/potencia. Puede añadirse si el SGM persiste pese a la THM sistémica.
Alternativas: DHEA intravaginal (prasterona) y ospemifeno.
Duración
No hay razón para imponer límites obligatorios de duración; continuar o no es una decisión individualizada entre la mujer informada y su profesional.
La ventana de oportunidad
Si empiezas pronto, antes de los 60 o dentro de los 10 años desde tu última regla, el balance juega a tu favor.
En mujeres sanas de este grupo, el estrógeno se asocia a menos enfermedad del corazón y menor mortalidad, e incluso a un menor riesgo de diabetes.
¿Menopausia antes de tiempo?
Si tu menopausia llegó antes de los 40 (insuficiencia ovárica prematura) o entre los 40 y 45, la THM no es solo para los síntomas: es protección a largo plazo para tus huesos, tu corazón y tu cerebro.
En estos casos se recomienda iniciarla cuanto antes y mantenerla, al menos, hasta la edad habitual de la menopausia.
Si es tu caso, es una conversación prioritaria con tu médica.
Lo que hay que tener en cuenta
Ni dramatizar ni minimizar
No es para todo el mundo. Hay situaciones en las que no toca, sobre todo con el estrógeno sistémico:
- sangrados sin explicación
- ciertos cánceres que dependen de hormonas
- coágulos activos
- enfermedad de hígado aguda
- tensión muy descontrolada
En mujeres con antecedente de cáncer de mama, el estrógeno local es una evaluación aparte, junto con oncología.
Por eso es una conversación, no un autoservicio.
Los coágulos y la vía oral
- Pastilla
- sube el riesgo de trombosis
- Parche o gel
- no lo sube
El parche o el gel (transdérmico) no lo suben, ni siquiera si tienes factores de riesgo. Por eso muchas veces se empieza justo por ahí. En casos de riesgo se prefieren progesterona micronizada, didrogesterona o DIU-LNG.
El momento importa (otra vez)
El riesgo de ictus depende del momento de inicio.
- Antes de los 60 / dentro de 10 años
- riesgo similar al de no usarla
- Iniciada más tarde
- la THM oral se asocia a mayor riesgo
- Transdérmica y dosis bajas
- menor riesgo
El cáncer de mama, con calma
La evidencia es sólida: el riesgo atribuible a la THM es pequeño, similar o inferior al de factores de estilo de vida como inactividad, obesidad o alcohol.
- La THM combinada aumenta el riesgo con la duración y disminuye al suspenderla.
- El aumento se asocia sobre todo a la adición de progestágenos sintéticos (p. ej., ECE+AMP). El riesgo parece menor con progesterona micronizada o didrogesterona.
- No se recomienda THM (ni tibolona) en mujeres con cáncer de mama o alto riesgo.
- El estrógeno vaginal no sugiere mayor riesgo en mujeres sin antecedentes.
Si tienes útero, el progestágeno no es opcional
El estrógeno solo puede engrosar el revestimiento del útero; el progestágeno lo protege. Es innegociable, pero muy fácil de resolver.
La terapia combinada continua confiere menor riesgo de cáncer de endometrio que no usar THM. Se sugiere pasar de secuencial a continua tras 5 años o a los 54 años.
Lo que dice la evidencia hoy
Testosterona
La testosterona no es una panacea
La única indicación basada en evidencia para la testosterona es el trastorno del deseo sexual hipoactivo (TDSH) postmenopáusico. Por el momento la evidencia no la respalda para otros síntomas ni prevención.
DHEA
La DHEA sistémica
No está respaldada por evidencia sólida. DHEA intravaginal (prasterona): eficaz para dispareunia por atrofia.
Nuevos estudios podrían cambiar la perspectiva, pero la mejor evidencia existente es esta.
Para tener presente
La edad y los años desde tu última regla también cuentan.
Los beneficios y los riesgos no son los mismos si empiezas cerca de la menopausia que muchos años después.
Lo más complicado
El susto histórico, la brecha y el mercado de humo
El gran susto
2002
Un estudio enorme (la WHI) salió con titulares alarmantes y, de un día para otro, medio mundo dejó la THM.
El problema: se estudió sobre todo a mujeres mayores y ya lejos de la menopausia, y los riesgos se comunicaron como si aplicaran a todas por igual.
¿El resultado? Una generación de mujeres aguantando síntomas por miedo a un tratamiento que, para muchas, era seguro.
Veinte años después, los reguladores (la FDA en 2025-26) han retirado las advertencias más severas al reconocer que se habían aplicado con brocha demasiado gorda.
«¿Por qué nadie me lo dijo?»
Esa brecha de información es real, y es justo la razón de que existan espacios como este. No estás exagerando: durante años el sistema restó importancia a todo esto.
No recomendadas
Las hormonas bioidénticas compuestas
Las guías no las recomiendan por falta de control de calidad, supervisión regulatoria y evidencia de seguridad/pureza/eficacia. Se aconseja orientar a las mujeres hacia THM regulada.
Sabemos que no todas las terapias son accesibles o existen en diferentes mercados. También que hay mucho faltante y las farmacéuticas lo aprovechan para subir los precios. Pero la falta de control de las bioidénticas es una realidad que hay que tener en cuenta.
El ruido de internet
Hay muchísima información sobre la menopausia ahí fuera, y buena parte es marketing disfrazado de consejo.
Regla sencilla: si algo suena a solución milagro, probablemente lo sea.
Lo que puedes llevarte a la consulta
No necesitas llegar con la decisión tomada. Necesitas buenas preguntas.
- 1Por mi edad, mi momento y mi historia, ¿soy buena candidata para la THM?
- 2¿Qué síntomas míos ayudaría de verdad… y cuáles no?
- 3¿Me conviene más en parche/gel o en pastilla, y por qué?
- 4¿Necesito progestágeno? ¿Cuál?
- 5¿Qué riesgos concretos aplican a mí, en números reales y no solo en porcentajes?
- 6Si mis molestias son sobre todo vaginales o urinarias, ¿me sirve el estrógeno vaginal aunque no tome nada sistémico?
- 7¿Cada cuánto lo revisamos?
Qué datos llevar a tu consulta
- 01
Tu historia menstrual y de menopausia
La fecha de tu última regla (o desde cuándo no tienes), cómo han cambiado tus ciclos, y si has tenido histerectomía o te han extirpado los ovarios. Esto define directamente la «ventana» de la que hablábamos y si necesitas progestágeno o no.
- 02
Tus síntomas, pero medidos
No basta con «tengo sofocos». Lleva cuántos al día, si te despiertan por la noche, cuánto interfieren con tu vida (del 1 al 10), desde cuándo, y qué has probado ya. Un registro de una o dos semanas vale más que un resumen de memoria.
- 03
Tu historia médica personal
Coágulos o trombosis previos, problemas de corazón, tensión alta, migrañas (y si son con aura, que importa), enfermedad de hígado o vesícula, y cualquier cáncer que hayas tenido. Son justo los factores que inclinan la decisión hacia una vía u otra, o que marcan cuándo no toca.
- 04
Tu historia familiar
Sobre todo cáncer de mama, cáncer de ovario, y trombosis o infartos tempranos en familiares directos. Ayuda a estimar tu riesgo de base.
- 05
Tu medicación y suplementos actuales
La lista completa, incluidos anticonceptivos, suplementos y cualquier hormona «natural» que estés tomando.
- 06
Datos de salud recientes si los tienes a mano
Tu tensión arterial, tu peso/IMC, y la fecha de tu última mamografía y citología. Si te han hecho una densitometría ósea (DXA) o analíticas recientes, llévalas.
No lleves papeles. Lleva Give Zero.
Para esa consulta, tu médica necesita datos: tus síntomas medidos, tu patrón de sueño, tu historial, tu punto en la transición. Intentar recordarlo todo en cinco minutos no funciona. Give Zero lo tiene ordenado y listo para enseñar, y Nova te ayuda a preparar las preguntas. Así la conversación va de ti, no de rellenar huecos. Y tus datos son tuyos: solo los compartes si tú quieres.
Descarga Give Zero y llega con el informe hecho
En resumen
La THM es una de las terapias más eficaces para los síntomas de la menopausia, y el miedo que se le cogió estaba, para la mayoría de las mujeres, exagerado.
También es una decisión con matices que dependen de tu edad, tu momento, la vía y tu historia. No hace falta que llegues con la respuesta hecha: basta con que entiendas el mapa para hacer buenas preguntas y reconocer una buena respuesta cuando la escuches. Para eso es esta guía.
Lo más importante: no te automediques. Busca especialistas en menopausia que puedan valorar tu caso y, si es adecuado, prescribirte la mejor opción para ti.
Aviso
Esta guía es información general, no consejo médico, y no sustituye una conversación con tu profesional de salud. Está basada en las recomendaciones de la Sociedad Internacional de Menopausia (IMS, 2026). Las normativas y el etiquetado en este campo han cambiado hace poco y siguen evolucionando: confirma siempre los detalles concretos con tu médica.
Fuente
IMS Recommendations, junio 2026. La IMS publica estas recomendaciones como una guía dinámica y actualizable en línea; el resumen formal se publicó en Climacteric (2025). Avalado por más de una decena de sociedades (EMAS, BMS, RCOG, FLASCYM, entre otras).
Give Zero · Guía 101
